“Faire la bise” es mucho más que el típico saludo francés de besar en la mejilla; es un pilar de las costumbres francesas que define las relaciones sociales. Sin embargo, la cosa se complica cuando el número de besos en Francia cambia de una región a otra, generando a menudo momentos incómodos. Si quieres dominar este rito y evitar el clásico choque cultural, sigue leyendo, que te lo explico todo al detalle.
¿Qué es “faire la bise” y por qué es una costumbre francesa tan arraigada?
Más que un simple saludo, “faire la bise” es un auténtico código social en Francia. Consiste en rozar las mejillas con otra persona mientras se emite un ligero sonido de beso, y se practica tanto al saludarse como al despedirse. Olvídate de un apretón de manos formal; este gesto crea una conexión inmediata y personal.
Su importancia radica en que es una herramienta para tejer y mantener los vínculos afectivos y sociales. En la vida cotidiana en Francia, dar la bise es una forma de reconocer al otro, de incluirlo en tu círculo cercano y de mostrar confianza. No hacerlo, especialmente con alguien que esperas que lo haga, puede interpretarse como un signo de frialdad o distancia.
Esta costumbre no es nueva, ni mucho menos. El origen de la bise se remonta a la antigüedad, con raíces en la época de los romanos, aunque ha tenido sus idas y venidas a lo largo de la historia. Su persistencia demuestra lo vital que es el contacto físico en la cultura francesa como forma de comunicación no verbal, una manera de reafirmar lazos constantemente.
El protocolo del saludo francés: a quién, cuándo y cómo dar la bise correctamente
Dominar el arte de la bise es clave para desenvolverse en la sociedad francesa. Aunque parezca espontáneo, este saludo tiene un protocolo social en Francia bastante definido. No te preocupes, no es tan complicado como parece si sigues algunas pautas básicas.
Aquí te detallo las reglas para dar la bise y no meter la pata. Presta atención, porque la situación y la persona con la que te encuentras lo cambian todo.
¿A quién se le da la bise?
- Familia y amigos: Siempre. Es el saludo por defecto entre seres queridos y en el saludo entre amigos.
- Colegas de trabajo: Depende mucho de la cultura de la empresa. Es común entre compañeras de un mismo nivel, pero menos frecuente con un superior o en entornos muy formales. En caso de duda, un apretón de manos o un «bonjour» es más seguro.
- Desconocidos: Jamás, a menos que te presenten en un contexto social relajado, como una fiesta en casa de una amiga.
- ¿Y entre hombres?: Sí, es bastante común en muchas regiones, especialmente entre amigos cercanos o familiares. No tiene ninguna connotación romántica, es pura camaradería.
¿Cuándo y cómo se hace?
El momento es simple: al encontrarte con alguien y al despedirte. Lo crucial es el cómo. La gran pregunta del millón es: ¿empezamos por la mejilla derecha o izquierda? No hay una ley universal, pero una buena práctica es ofrecer primero la mejilla derecha. Si la otra persona hace lo mismo, el movimiento será natural.
Y un detalle importante: no se trata de plantar un beso sonoro en la piel. Es un ligero roce de mejillas mientras haces un discreto sonido de beso al aire. ¡Es más un gesto que un beso real!

¡Prueba gratis nuestras clases! Seguro que te quedas con nosotros
Aprovecha una clase online de 45 minutos con uno de nuestros profesores y acceso al contenido Premium de manera totalmente gratuita y sin compromiso.
El mapa de la bise: descubre el número de besos según la zona de Francia
Aquí llega el verdadero rompecabezas de las tradiciones de Francia: ¿cuántos besos hay que dar? Si pensabas que con dos era suficiente en todas partes, te espera una sorpresa. Las diferencias regionales en Francia son enormes y dan lugar a un divertido caos que incluso confunde a los propios franceses.
Para que no te pierdas, aquí tienes una especie de mapa de la bise. ¡Toma nota!
- Un beso: Es bastante raro, casi una excentricidad. Se da en muy pocas zonas, como en la punta de Bretaña, en el departamento de Finistère.
- Dos besos: Es la norma en la mayor parte del país y la opción más segura si tienes dudas. En París y gran parte del norte y sur, lo habitual es saludar con dos besos.
- Tres besos: Prepárate para el triple saludo en zonas como el sur, por la zona de Montpellier, y también en la región de la Drôme o en el norte, cerca de Valenciennes. ¡A veces se hace para traer buena suerte!
- Cuatro besos: Aunque pueda parecer una eternidad, es muy común en algunas partes del oeste, como en la zona de Nantes, y en ciertos departamentos alrededor de París. Es un gesto que se asocia a menudo con un ambiente más familiar y tradicional.
Como ves, no hay una regla única. Mi consejo es que te dejes llevar y observes qué hacen los demás. Y si dudas, ¡pregunta! A los franceses les encanta hablar de esta peculiaridad cultural.
Consejos para desenvolverte con la bise y evitar un choque cultural
Incluso con toda la teoría, la práctica de la bise puede generar momentos incómodos. ¿Me lanzo o no me lanzo? ¿Dos o tres? Para que salgas airosa de cualquier situación y domines la etiqueta francesa, aquí tienes unos consejos prácticos que te salvarán de más de un apuro.
Piensa en esto como tu kit de supervivencia para el saludo a la francesa:
- Observa y aprende: Es la regla de oro. Al llegar a un grupo, no te lances a saludar a la primera persona. Fíjate en cómo lo hacen los demás y simplemente imita el patrón.
- Deja que la otra persona inicie: Si dudas, espera un microsegundo a que la otra persona incline la cabeza. Así sabrás qué mejilla ofrecer y podrás seguir su ritmo sin chocar narices. – La apuesta segura: dos besos: En la gran mayoría de Francia, dos besos es lo estándar. Si no tienes ni idea de dónde estás ni qué hacer, empieza con dos y si la otra persona amaga con un tercero, síguele la corriente.
- No tengas miedo a preguntar: Es totalmente normal y nadie te va a mirar mal. Un simple “On fait combien de bises ici ?” (¿Cuántos besos se dan aquí?) te sacará de dudas y mostrará tu interés por respetar las normas de cortesía locales.
- Si no te sientes cómoda, la mano al rescate: Si prefieres no dar la bise, especialmente en un contexto profesional o si no te apetece, extiende la mano con decisión para un apretón de manos. Este gesto corta de raíz cualquier intento de bise de forma educada.
