Cada mes de mayo, la localidad de Saintes-Maries-de-la-Mer, en plena Camarga, se convierte en el epicentro de la fe y la tradición con la peregrinación gitana más importante de Europa. Esta celebración anual rinde homenaje a su patrona, Santa Sara la Kali, y concentra sus actos más solemnes los días 24 y 25 de mayo. Acompáñame para conocer el origen de esta devoción, el programa de sus ceremonias y los mejores consejos para vivir esta experiencia cultural única.
Santa Sara la Kali y la leyenda de las santas: el origen de la peregrinación
Para entender el porqué de esta celebración, tenemos que viajar en el tiempo con una leyenda preciosa. La tradición oral gitana cuenta que, tras la crucifixión de Jesús, sus seguidoras María Jacobé y María Salomé fueron expulsadas de Palestina y abandonadas en el mar en una barca sin remos ni velas.
No estaban solas. Con ellas viajaba su sirvienta, Sara, una mujer de piel oscura que, según algunas versiones del relato, las protegió durante la travesía extendiendo su manto sobre las aguas. La barca, guiada por la providencia, llegó a las costas de la Camarga, al lugar que hoy conocemos como Saintes-Maries-de-la-Mer.
Aunque la Iglesia católica no la reconoce oficialmente, Santa Sara la Kali (Sara la Negra) es la santa patrona del pueblo gitano. Su figura representa la fe inquebrantable, la acogida y la protección. La veneración de Santa Sara es el corazón de esta fiesta religiosa, un acto de devoción que une a la comunidad romaní de toda Europa en este santuario costero.
En la cripta de la iglesia-fortaleza del pueblo se encuentra su estatua, cubierta por cientos de mantos de colores que las fieles le ofrecen como agradecimiento por los favores recibidos. Es aquí donde nace y se renueva cada año la espiritualidad gitana, en el mismo lugar donde, según la leyenda, comenzó todo.
El programa del 24 y 25 de mayo: los rituales y la procesión al mar
La celebración anual en honor a las santas tiene su punto álgido durante dos jornadas cargadas de emoción y fervor. Son dos días en los que las calles del pueblo se llenan de música, rezos y un profundo sentimiento de comunidad que une a peregrinos de todo el mundo.
El 24 de mayo está dedicado por completo a Santa Sara la Kali. Por la tarde, tras una misa solemne, la estatua de la santa sale de la cripta y es llevada en hombros por la comunidad gitana. Se inicia entonces la impresionante procesión al mar, uno de los rituales gitanos más conmovedores. La imagen, escoltada por los guardianes de la Camarga a caballo y una multitud de fieles, llega hasta la playa, donde se realiza el ritual de inmersión en las aguas del mar Mediterráneo para bendecir a la gente del mar y a toda la comunidad.
Al día siguiente, el 25 de mayo, la ceremonia se repite, pero esta vez en honor a las santas María Jacobé y María Salomé. Sus estatuas se colocan en una barca que es llevada también hacia la orilla. Este acto simboliza su llegada milagrosa a las costas de la Camarga hace siglos, un momento de profunda conexión con el origen de esta fe y tradición centenaria.

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Consejos prácticos para vivir el pèlerinage des gitans con respeto
Asistir a esta peregrinación es una oportunidad increíble para conocer de cerca la cultura gitana. Sin embargo, es fundamental recordar que no se trata de un espectáculo, sino de un acto de devoción profunda. Para que tu experiencia sea enriquecedora para todas, aquí tienes algunas recomendaciones clave.
- Fotografía con consentimiento: Evita tomar fotos de la gente sin su permiso, sobre todo de niñas y niños o durante los momentos de oración. Una mirada y una sonrisa suelen ser suficientes para saber si es un buen momento o no.
- Respeta los espacios sagrados: La iglesia y su cripta son lugares de culto. Guarda silencio, viste de manera respetuosa (cubre hombros y rodillas si es posible) y no uses el flash. Son momentos de gran intimidad para la comunidad de peregrinos.
- Sé una observadora, no la protagonista: Busca un lugar discreto durante las procesiones. No intentes abrirte paso a la fuerza para conseguir la mejor vista; permite que la comunidad viva su fe. Este es un momento ideal para el intercambio cultural si se hace desde la humildad.
- Planifica la logística con tiempo: El pueblo se llena por completo. Reserva alojamiento con meses de antelación y, si vas en coche, prepárate para aparcar en las afueras y caminar. La acogida de peregrinos es inmensa, pero los recursos son limitados.
- Apoya a la comunidad local: Una forma bonita de participar es comprando una vela para hacer una ofrenda o adquiriendo artesanía local. Es una manera de agradecer y apoyar las costumbres gitanas.
Consejos para vivir la peregrinación como visitante con respeto
La peregrinación es, ante todo, un momento de profunda espiritualidad colectiva y de reencuentro para la comunidad gitana. Como visitante, tu papel es el de una invitada silenciosa y respetuosa a esta gran celebración familiar. Acércate con una actitud de aprendizaje y apertura, consciente de que estás presenciando un acto que forma parte de la identidad gitana y de su valioso patrimonio cultural inmaterial.
Observa con atención y emoción, pero mantén siempre una distancia prudente. Las ceremonias, los cantos y los rezos son la expresión de una fe muy íntima. Un gesto amable o una sonrisa serán siempre mejor recibidos que una cámara invasiva. Piensa en ello como un verdadero encuentro de culturas, donde la empatía es el mejor idioma.
Disfruta del ambiente, de la música que inunda las calles y de la energía que se respira en el aire. Tu presencia puede sumar si es discreta y considerada. Al mostrar respeto, no solo te llevas un recuerdo inolvidable, sino que también contribuyes a que este evento único siga siendo un espacio de convivencia y devoción para todas.
